Mi Compromiso

 

Durante mi vida académica, de investigación y de gestión universitaria he defendido los principios básicos de una universidad pública de calidad, reconocida por su excelencia e innovación docente y de investigación, defensora de la igualdad de oportunidades y de su dimensión social. En resumen, he defendido el valor de la universidad como un servicio esencial. Por todo ello:

Me comprometo a dirigir un proyecto ilusionante que sea factible y realista, que no genere falsas expectativas, y que tenga la transversalidad necesaria para permitir que todas las personas que forman parte de la UCLM participen de él, que valore todo lo que se ha hecho bien, y que sobre ello promueva mejoras y nuevos consensos que nos permitan avanzar hacia nuevas oportunidades. 

Me comprometo con un proyecto que promueva la formación de calidad y la innovación docente, que incentive una búsqueda de impacto y una actividad integral dedicada a fomentar la dimensión social de la universidad, en especial en el entorno de Castilla-La Mancha. La UCLM debe participar ordenadamente y de forma integral en la resolución de los problemas sociales, educativos y de desarrollo económico que hoy afectan de forma inmediata a nuestra región y a nuestro país.

Me comprometo a promover un proyecto responsable con la difusión y la transferencia de conocimiento a la sociedad y al sistema productivo para incentivar un mercado de trabajo de calidad y un desarrollo económico responsable. Un proyecto que considere fundamental el diálogo entre la universidad y la sociedad, especialmente con las instituciones y empresas existentes en el territorio de CLM.

Me comprometo a desarrollar un proyecto cohesionado que fomente la cultura de la exigencia, el comportamiento ético y el reconocimiento del mérito y la capacidad en el marco de la igualdad de oportunidades y la búsqueda de la equidad, promoviendo los valores del esfuerzo, el respeto y la participación colaborativa en los proyectos formativos, de investigación o estratégicos de innovación.

Con este compromiso confío atraer un conjunto amplio de miembros de nuestra institución hacia la construcción de una nueva universidad, heredera del esfuerzo realizado anteriormente, y que, junto con los miembros de mi equipo y de todos los que se han implicado en estas elecciones de 2020 en otros equipos, conformemos una fuerza unida, un proyecto único, que participe abiertamente en cada una de las importantes decisiones que la UCLM deberá tomar en los próximos meses.

Mi Motivación

Durante los últimos meses estamos viviendo una crisis de origen sanitario con impactantes consecuencias socioeconómicas que no ha hecho más que reafirmar mi propósito de liderar la universidad en los próximos años para hacer frente a la compleja y cambiante situación, y afrontar las nuevas circunstancias que afectarán, sin duda, a la función que la Universidad tendrá que desempeñar para la sociedad.

A consecuencia de la pandemia del COVID-19 se suspendió la presencialidad en los centros docentes y de investigación, lo que supuso un cambio radical al que se tuvo que responder, casi de inmediato, para que los estudiantes pudieran continuar con sus clases, aunque de forma online. El nuevo escenario exigió, por tanto, una adaptación rápida en la labor universitaria, aceleró la adopción de metodologías y herramientas digitales para la docencia, la relación con estudiantes, la realización de reuniones entre profesores e investigadores y la continuidad de las tareas de gestión, evitando así la paralización de nuestro trabajo y el desarrollo del aprendizaje de nuestros estudiantes.

Este obligado acortamiento de la transición hacia la digitalización ha generado nuevas destrezas en el personal y aprendizajes muy valiosos pero, sobre todo, nos ha hecho reflexionar, no solo sobre la docencia y la investigación, sino también sobre los cambios que se vislumbran en la economía y en la sociedad, descubriendo nuevas oportunidades que podremos aprovechar con las decisiones adecuadas en la etapa post-COVID.

El uso de nuevas herramientas ha permitido la digitalización de la docencia; esta circunstancia, sin olvidar que somos una universidad presencial, nos permitirá atender las necesidades de formación de personas que se encuentran dispersas geográficamente, en zonas rurales, en otras regiones o países. Muchas de las iniciativas que nos proponemos llevar a cabo permitirán contribuir a la solución de grandes problemas actuales, como la despoblación, al permitirse la formación sin necesidad de abandonar los pueblos de residencia. Además, si nos orientamos a otras áreas geográficas, superando los límites de la Región, podremos incrementar el número de estudiantes y mejorar nuestro grado de internacionalización.

No quiero olvidar que este nuevo entorno de crisis económica está afectando a muchos sectores y empresas y, en consecuencia, muchas familias de nuestros estudiantes se han encontrado con dificultades financieras que ponen en riesgo, en ocasiones, la continuidad de los estudios. El apoyo a los estudiantes más afectados por la crisis debe convertirse en una prioridad real en este momento para “no dejar a nadie atrás” siguiendo uno de los principios fundamentales en los que se sustenta la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

No obstante, lo vivido en estos últimos meses ha mejorado la consideración que la sociedad tiene del relevante papel de la ciencia en la toma de decisiones en situaciones críticas. La inversión en investigación se ve más legitimada que nunca, es necesaria para poder resolver cuestiones importantes y esto crea un ambiente proclive para que los administradores públicos tomen decisiones en este sentido. Aprovechar esta situación, orientando la formación y la investigación al talento, nos permitirá contribuir al desarrollo social y económico y a la mejora de la calidad de vida de nuestros conciudadanos.

Desde el nacimiento de nuestra Universidad hemos ido creciendo y contribuyendo al desarrollo económico y social de Castilla-La Mancha. A pesar de las difíciles situaciones a las que nos hemos enfrentado en los últimos años, y a las que estamos viviendo actualmente, hemos conseguido situarla en un lugar preferente en el contexto nacional e internacional gracias al trabajo, energía y entusiasmo de las personas que apostamos por esta universidad, implicándonos con nuestra actividad docente, investigadora, de transferencia y de gestión.

Sin embargo, la amenaza de la autocomplacencia y la inercia institucional puede llevarnos a no poder afrontar con éxito los continuos retos que se nos presentan. Para seguir creciendo y mejorando se necesita un nuevo impulso. Es necesario recuperar la ilusión y el compromiso de todas las personas que componen la comunidad universitaria y que cada una de ellas, en su quehacer diario, contribuya a la responsabilidad asumida por la universidad en el cumplimiento de sus misiones.

Durante los últimos ocho años he formado parte del equipo rectoral de esta Universidad como vicerrector de investigación y política científica y he compartido con excelentes compañeros la responsabilidad de gestión. Esta experiencia me ha permitido adquirir un notable conocimiento de nuestra Universidad y de los grandes profesionales que la integran, e impregnarme de los matices que tiene una institución como la nuestra, regional, generalista y con un trascendental impacto en el desarrollo socioeconómico y la cohesión territorial de Castilla-La Mancha.

En este período he podido comprobar la importancia de ofrecer una formación de calidad a nuestros estudiantes para que en el futuro sean los líderes de nuestra sociedad, y la necesidad de dotarlos de los medios necesarios para que puedan superar los posibles obstáculos con éxito y para que la experiencia de su paso por la Universidad contribuya al desarrollo de su compromiso social, convirtiéndolos en ciudadanos responsables y solidarios, además de grandes profesionales.

Estos años de gestión he tenido el privilegio de conocer todos los colectivos y grupos de nuestra Universidad. Las capacidades, los conocimientos y el grado de compromiso de los miembros de la comunidad universitaria son el elemento que sustenta la Universidad de Castilla-La Mancha. Considero esencial resaltar, reconocer y poner en valor su dedicación, fomentar su ilusión y sentimiento de pertenencia y garantizar su derecho al desarrollo de la carrera profesional.

Presento mi candidatura a las elecciones a Rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, una decisión meditada, convencido de la necesidad de un nuevo rumbo que nos permita, aprovechando todo lo bueno que ya hemos hecho, adaptarnos a las demandas y exigencias de la sociedad a una universidad del siglo XXI. Como miembro de esta universidad, pongo a disposición de la misma todo mi patrimonio académico y mi compromiso para hacer frente a estos nuevos retos.

Con este objetivo he diseñado un programa para los próximos cuatro años con propuestas que se estructuran en diez retos referidos a tres ámbitos: las personas, las misiones de la universidad y las respuestas a oportunidades que se presentan en el nuevo escenario.

Se trata de un programa participativo, porque se ha configurado gracias a las múltiples aportaciones recibidas de todos los colectivos durante estas últimas semanas. No obstante, en aras de facilitar su lectura, se presenta en un formato no demasiado extenso, lo que ha podido llevar a la renuncia de un mayor grado de detalle. En cualquier caso, se trata de un documento abierto que sigue enriqueciéndose con las sugerencias que se continúan recibiendo y que permanecerá así no solo en el período de campaña, sino posteriormente cuando tenga que implantarse. Animo a toda la comunidad universitaria a seguir proponiendo ideas.

Además, es un documento flexible y adaptable a las diferentes situaciones a las que nos pudiéramos enfrentar en el futuro. Se presenta un programa ilusionante, retador, motivador, pero garantizando que se trata de un documento factible, que permita su aplicación y puesta en marcha.

Esta puesta en marcha requerirá un proceso de diálogo huyendo de la arbitrariedad y la confrontación, atendiendo las necesidades de todos y cada uno de los estamentos de nuestra universidad, para lo cual mantendré una actitud constante de escucha activa, reconociendo las diferentes sensibilidades de cada una de las personas que la integran